As: Florentino endeudará al Madrid para reformar el Bernabéu.

Está obligado a pedir permiso a los socios para endeudar al club por encima del 20% del presupuesto. No ha encontrado patrocinios y lo hará.

Florentino Pérez planea un movimiento que puede condicionar el futuro a medio y largo plazo del Real Madrid. Sin haber logrado el patrocinio para llevar a cabo su empeño de techar el estadio y recubrirlo de una piel metálica, planea endeudar el club para realizar las obras del nuevo Bernabéu. Al final será el socio, como propietario último de la entidad, el que tenga que soportar el gasto de las obras de remodelación del Bernabéu, que el propio Florentino Pérez ha cifrado en una horquilla que irá de los 400 a los 500 millones de euros. En principio era IPIC el que iba a sufragar el coste de la obra, pero las constantes modificaciones que ha sufrido el proyecto por los reveses judiciales han provocado que renunciara al naming en virtud de las cláusulas que había firmadas en el contrato, ya que entendió que no era tan viable económicamente.

Los Estatutos del club establecen que el presidente del Real Madrid debe pedir permiso a los socios para endeudar fuertemente a la entidad. Para hacer eso es imprescindible que se convoque una Asamblea Extraordinaria de socios compromisarios. Florentino ya lo ha hecho, justo con los 15 días de anterioridad que exigen los propios Estatutos. “Igualmente, se convoca Asamblea Extraordinaria a la que se someterá la autorización a la Junta Directiva para endeudarse a fin de financiar las obras de remodelación del Santiago Bernabéu”, rezaba la parte final del comunicado que colgó en la noche del jueves en la web oficial. Sin embargo, a esta hora, Florentino Pérez todavía no ha dicho al socio cuánto pretende endeudar a la entidad ni qué plan de retorno económico hay para evitar que ese endeudamiento ponga en peligro la propiedad del club por parte de sus socios.

Los Estatutos del Madrid indican claramente, en su artículo 31, que el presidente debe pedir permiso al socio para realizar un grave endeudamiento. Lo hace en sus puntos 2 y 3 para: “2. Tomar dinero a préstamo cuando exceda de acto de administración ordinario, por exceder su cuantía del veinte por ciento del presupuesto. 3. Emisión de títulos transmisibles representativos de deuda o de parte alícuota patrimonial”. Por tanto, debe pedir permiso para endeudar al club por encima del 20% del presupuesto, que para la siguiente temporada se calcula en 750 millones de euros. Los Estatutos indican, asimismo, que la propuesta de endeudamiento debe ser aprobada por los dos tercios de la Asamblea, dada la envergadura de la petición y el riesgo que conlleva para el futuro de la entidad.

Reveses judiciales.

Florentino no ha encontrado financiación para el Estadio después de que la Justicia tumbara el primer proyecto de remodelación que presentó. En febrero de 2015, la sentencia del TSJM declaraba nula la Modificación Puntual del Plan General de Ordenación Urbana aprobado primero por Ayuntamiento y luego por Comunidad en noviembre de 2012, que permitía al club tener 24 metros más de profundidad a lo largo de toda la fachada de La Castellana para poner un hotel y aumentar la altura del estadio en 15 metros para su techado. Según esta Modificación, el Madrid cedía en contraprestación un terreno de su propiedad en Opañel (Carabanchel), y también la superficie de la esquina del Bernabéu, en la que se fijaría una zona verde. Bajo ella, el párking actual se ampliaría (600 plazas) y lo gestionaría el Madrid, previo pago de un canon anual.

El Tribunal Supremo consideró que esa operación facilitada por Ayuntamiento y Comunidad (gobernadas entonces por el PP) “no respondía al interés general”. La investigación posterior de la Unión Europea por Ayudas de Estado terminó con una multa de 18,4 millones de euros al Real Madrid. Era la cantidad que la Unión Europea obligaba al Madrid a devolver a las instituciones públicas por aquella permuta de terrenos irregular (según sentencia firme del Supremo).

Florentino Pérez había llegado a un acuerdo con IPIC, un fondo de inversión propiedad del estado de Abu Dhabi propietaria de CEPSA, para la financiación de 400 millones de la obra. Pero el fondo de inversión se echó para atrás después de estos reveses judiciales, por las muchas modificaciones que sufrió el proyecto con respecto a la idea inicial que no lo hacían tan viable económicamente. IPIC se había comprometido a invertir 40 millones anuales en un plazo de diez años a cambio de poner su nombre al estadio. “le llamartán Ipic, Cepsa o como ellos quieran”, llegó a confesarle Florentino a Lucía Figar en un acto oficial. Ahora será el socio quien deba dar el visto bueno a endeudar al club para financiar la obra.

Por: As.com

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