As: El Bernabéu se aferra a Bale.

Sin Cristiano, todas las miradas apuntan al galés hoy en el Trofeo Bernabéu. Tras cinco años irregulares, debe dejar las lesiones atrás y ser el líder del Madrid.

Con la era Mourinho terminada de la peor forma posible, se acumulaban más de diez años sin que el Madrid reinara en Europa y al madridismo le empezaban a entrar las prisas. La que hoy nos parece tan lejana Décima suponía el leitmotiv de cada temporada y, aunque se habían sucedido tres semifinales consecutivas, todavía parecía un reto inalcanzable. Se había escapado Neymar y, con vistas a un futuro remoto, ya se planeaba el Real Madrid post-Cristiano. Bale apareció entonces pero no será hasta ahora, con cuatro Champions más en cinco años, cuando de verdad será el encargado de tirar del carro de un nuevo proyecto.

Aunque su primera temporada fue notable, desde 2014 fue variando actuaciones dignas de su nivel con continuas ausencias, ya fuesen por lesión o falta de protagonismo. Se convirtió en un arma valiosísima para un Madrid que nunca sabía si la podría utilizar. Si su físico le respetaba, su rendimiento se tornaba indiscutible (en la 2015/16 participó en un gol cada 72 minutos). Pero su fragilidad era insostenible incluso para un fiel seguidor de la bbC como Zidane, al que no le quedó más remedio que dar la mano con Isco y apostar por su titularidad en Cardiff.

Con la traca final de Kiev, firmó un 2018 ilusionante (con gol o asistencia por partido desde la jornada 25) y el propio Gareth reclamó su posición tras la conquista de la última Champions. Hoy, tras la marcha de Cristiano, su golazo ante la Juventus y su MVP contra el Roma, pocos recuerdan aquellas palabras. Comienza una nueva Era y, por eso, el madridismo pondrá el foco en su nuevo líder en el Trofeo Bernabéu que se disputa hoy. Las sensaciones de pretemporada han desatado la ilusión en que por fin será la estrella regular que todos esperan.

Sin el fichaje estrella que todos esperaban, el madridismo comienza a reclamar a Bale el rendimiento exigible tras los cien millones desembolsados por su fichaje. Con el previsible 4-4-2 por el que apostará Lopetegui este curso y la excesiva generosidad de Benzema en el área, el galés debe ser quien protagonice las portadas esta temporada.

A Bale no le cuesta lucirse en las grandes noches. Sin embargo, con la baja de Cristiano Ronaldo, también deberá ser quien aparezca cada domingo para resolver los partidos que, colectivamente, el Madrid no puede solucionar.

A Bale le toca dar un paso al frente y ser el sucesor que en un principio prometió. No obstante, mientras que en su etapa en el Madrid el portugués ha jugado 2.790 minutos de media cada temporada, el galés sólo llega a los 1.923. Comparar los registros goleadores asustaría, ya que los 22 goles de la mejor temporada de Bale ni rozan los 33 del peor año de Ronaldo.

Tras cinco años esperando, es su momento. Sin Cristiano, se le acaban las excusas. Las miradas están puestas en Gareth Bale, y quizá se le esté terminando el tiempo para destaparse como el líder del equipo. Los últimos meses son motivos suficientes para creer, al igual que las grandes fotos que ha dejado en estos últimos cinco años. Sólo queda esperarle y comprobar si responde.

 

Por: As.com

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