Marca: El Madrid se hunde en las segundas partes.

Ha encajado más goles de los que ha marcado tras el descanso.

En un reloj cualquiera no pasan más de 15 minutos. Pero en el vestuario del Real Madrid debe haber algún fenómeno extraño que altera las leyes del tiempo o algún agujero de gusano por el que se cuelan los actores de la primera parte y del que salen otros, distintos, para disputar la segunda.

El descanso como frontera nada imaginaria, como un abismo que separa a un lado a un equipo que disputa los partidos y que enfrente, como en un espejo embrujado, presenta a las mismas figuras pero sin ombligo ni resuello, réplicas perfectas en cuanto a aspecto, pero no en fútbol. El bajón de los de Zidane en las segundas partes no es sólo una apreciación, los datos chillan que algo pasa en esa caseta, en esas piernas, para que los segundos 45 minutos sean de película de terror.

Si el reglamento estableciese partidos de 45 minutos, el Real Madrid sería líder. Tendría 39 puntos, siete más que ahora y tres más que el Barcelona, que ‘perdería’ 12 puntos para colocarse con 36. Eso sería si tras el descanso no hubiera toque de corneta para volver a calzarse las botas, si esto no fuese fútbol. Pero aquí se juega a 90 minutos y hasta el pitido final se mueve el marcador.

Clasificación de la Liga al descanso

  1. Real Madrid 39 (+7)
  2. Barcelona 36 (-12)
  3. Valencia 33 (-4)
  4. Villarreal 33 (+5)
  5. Atlético 28 (-11)

En lo que va de Liga, el Madrid ha marcado en las primeras partes 23 goles y ha encajado 6. Pero es que su balance en las segundas mitades es de 9-10. Es decir, los rivales le hacen más goles de los que anota. Sea bajón físico, de actitud o de concentración, la realidad es que el descanso le sienta mal a un equipo que, como tampoco resuelve sus duelos en la primera mitad, sufre para sacar buenos resultados en ese territorio que antes dominaba con mano de hierro, los epílogos.

En las 18 jornadas disputadas, el Madrid sólo se ha ido al descanso con una ventaja de dos o más goles en tres partidos. Deportivo, Eibar y Sevilla. Duelos que resolvió en los primeros 45 minutos, porque en los que no lo hizo sufrió. Y el dato es más sangrante aún si se compara con el Barcelona, que ha hecho 32 goles tras el descanso y que sólo ha encajado 4. Unos números que se traducen en otro: 16. Los puntos de diferencia en Liga.

Zidane tiene detectado el problema, ese que se hizo tan notorio en el Clásico y que volvió a emerger en Balaídos. “La segunda parte. Nos ha faltado jugar la segunda parte, jugar los 90 minutos. Jugamos muy bien los primeros 45… pero no los segundos”, dijo tras el empate en Vigo. Ahora le falta solucionarlo, porque es una vía de agua que está hundiendo el barco hasta el fondo del mar.

 

Por: Marca.com

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